Paquetes y Social Media Marketing.

La creación o la administración de una identidad digital es un más un arte que una ciencia. ¿Por qué? porque una estrategia de Social Media Optimization se basa en crear relaciones entre personas. Para las empresas, estas personas pueden ser representantes de otras empresas o clientes. Y sencillamente, entre las personas, cuando se relacionan como individuos y no como grupos, hay muy poco de ciencia.

Se habló algo de este tema los últimos días debido al lanzamiento de una nueva agencia. El debate lo abrió Eduardo Arcos en Alt1040 y lo continuó Mariano Amartino en Uberbin. Estoy completamente de acuerdo con lo dicho por ambos.

En síntesis, mis impresiones sobre el debate es hay muy poco conocimiento (inclusive entre gente que lleva muchos años trabajando en “Internet”) sobre lo que es un verdadero proceso de SMO. En este caso concreto, esta agencia quiere empezar la casa por el techo, vendiendo buzz antes del proceso de SMO.

CC http://flickr.com/photos/mrwilleeumm/

CC http://flickr.com/photos/mrwilleeumm/

La primera característica del proceso de SMO es que es muy lento. No hay fórmulas mágicas, paquetes, atajos o cualquier otro medio para acercar los objetivos. Esto se debe a que el motivo de construir relaciones e incorporar una organización al universo del social media, es crear lazos de confianza que antes no estaban allí. Y la confianza no puede crearse de un día para otro.

La segunda característica de una estrategia de SMO es que es un proceso constante. No puede “agitarse” y luego, no responder a las expectativas creadas por la “agitación” Esto es un suicidio 2.0 para una organización. Todo el proceso se verá falso, montado y al largo plazo será contraproducente.

La tercera característica, es que nunca es unidireccional. Las redes sociales son un entorno colaborativo. Allí los miembros de la red construyen relaciones, conocimiento, información, de forma descentralizada, participativa e interactiva. Las redes sociales no son un canal TV. Sentirse “empujados” o “agitados” es a la larga poco atractivo para los propios miembros de la red. En definitiva, una pérdida de tiempo para las organizaciones.

La cuarta característica es que las redes sociales NO SON el canal adecuado para todas las empresas y por tanto un proceso de SMO no puede llevarse adelante en cualquier circunstancia y a cualquier precio.

En definitiva, no debemos confundir táctica con estrategia. El universo social media, es muy grande. No acaba en twitter o en facebook. El uso táctico de alguna de estas herramientas (por ejemplo, lograr 400 seguidores en twitter o crear algo de buzz) no asegura absolutamente ningún beneficio al largo plazo para una organización.

Por supuesto, es posible determinar algunos objetivos, pero estos objetivos tendrán que ser evaluados de forma cualitativa y no cuantitiva. Para mucha gente resultará obvio, pero tener 400 seguidores en twitter, no hace a una empresa innovadora ni moderna. Si hablamos de personal branding, 400 seguidores en twitter no nos convierten en un trendsetter o en un influencer.

En definitiva, si existiera una forma, una receta, para colocar una organización en el mapa 2.0, todos la llevaríamos adelante. La característica definitiva de esta era de comunicación 2.0, no es que las reglas hayan cambiado, eso es un hecho y ya es historia. Lo que las empresas no comprenden, es que las comunicaciones 2.0 cambian continuamente y por ello les está resultando muy difícil planificar, adaptarse y procesar todos estos cambios mientras el mercado demanda.

Es bastante previsible entonces, que en épocas de incertidumbre surjan personas que vendan “éxito asegurado” a los incautos. En el mundo 2.0 y en pleno siglo XXI, los elixir mágicos parecen tomar la forma de “paquetes de agitación”

Relacionados

About the Author

Juan Gigli
Desarrollo de Negocio, Digital Marketing, email Marketing, Gamer

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*